domingo, febrero 27, 2011

Muffins de mascarpone y chocolate

Como siempre tengo que ir un poco más allá, así que esta vez, con mascarpone.


200 grs de azúcar
2 huevos grandes
250 gr de queso mascarpone (una tarrina)
300 grs harina   (usé 250 harina normal y 50 gr de espelta ecológica)
1sobre de gasificantes (blanco y azul)
Una punta de bicarbonato
Canela al gusto
Arandanos secos
un chorrito de whisky 
chocolate en polvo según gusto, yo utilicé uno de cadbury
En caso de que nos quedara muy seca la masa añadimos un poco de leche, lo justo para dar la textura de 
los muffins

Mezclar todos los secos , en otro lado mezclar todos los húmedos, luego añadir la húmedo sobre lo seco, revolver lo suficiente para mezclar, no importa que se vea que la humedad no ha absorbido todo la harina 
Colocamos en los moldes una capsula de papel e iremos  rellenando con dos cucharas o una manga pastelera, llenaremos dos tercios de la capsula.

En mi horno coloco el molde en la parte baja  y sobre rejilla, no sobre la bandeja ya que impide que suban bien los muffins, 180º entre 15 y 20 minutos. Es importante saber que nuestro horno da la temperatura que dice en el termostato.

 

miércoles, febrero 23, 2011

Potaje de coles

Hoy toco podar la viña del amigo Felipe, dicho así parece que uno ya es un especialista en poda, en fin que yo recuerde el curso fueron 50 horas, bueno para algo da, aunque sea para coger la tijera en la mano y tener estilo a la hora de podar, es decir que cuano el vecino te miré se crea que sabes lo que estás haciendo.
El día amaneció algo gris así que la idea de hacer un potaje de coles, se llevó a cabo.
Para ello usamos unas hojas de coles, no son coles de repollo, aquí en las islas, la gente en el campo tenía sus pequeños trucos, más bien la manera de no tener que pasar hambre. Este tipo de coles es una variedad que los agricultores suelen sembrar en los bordes, pues dura los años que le cuidemos, va dando solo hojas, y ahí radica su secreto y utilización, ya que siempre será un recurso a tener.
Antiguamente no había neveras como hoy en día, así que utilizar la carne conservada en sal, como son las costillas de cerdo, era un verdadero lujo.
Quién no sembraba siempre sus papitas? pues unos surcos de papas y algunas judías plantadas iba a ser posible que durante todo el año la despensa estuviera cubierta.
Así que teníamos siempre a mano, costillas en sal, las papas, las judías secas,hojas de coles y como no podía ser menos, una buena lata de galletas llena de gofio de millo o trigo. Así que quien pasaba hambre es porque quería.
Para mi esta receta está completa, verduras, proteína, grasas, hidratos de carbono, qué más se puede pedir. Bueno, si se tenía una cabra no podía faltar el queso blanco de cabra. En fin menos rollo y al fuego

Receta al ojo
Judías secas (también puede ser con garbanzos)
Cebollas
Hojas de Coles
Papas
Azafran
Costillas ( desalar el día antes)
Si le añadimos una piña de millo ( Maíz para los no isleños)
Majado de ajos y perejil, a mitad de la cocción
y evidentemente agua, que llegue a cubrir las verduras
Comprobar si es necesario la sal,
Por supuesto como ingrediente nuevo le pusimos cúrcuma pues es un buen antioxidante.

Añadimos todos los ingredientes una vez partidos al caldero, llenamos de agua que cubra malamente, y le damos fuego, cuando hierba le bajamos el fuego, aprovechamos para limpiar de impurezas, esa espuma que aparece, luego bajamos el fuego a la mitad, añadimos el majado de ajos y perefil y dejamos cocer con la tapa baja, iremos comprobando hasta que las judías estén en su punto. En fin una cocción a ojo.

El plato lo acompañaremos con su bien vaso de vino, queso blanco, y una buena cebolla cortada pequeña
Es una buena comida para invierno y por supuesto, si es bien servida será plato único.
Que lo disfruten.
Al potaje no le añadimos aceite porque considero que no es necesario el exceso de grasas, almenos para los que vivimos por estas latitudes.

martes, febrero 22, 2011

Bizcocho con frutas y piztachos


Para que decir que está bueno?, se ve a simple vista; también los kilos en la pesa se empiezan a notar, pero bueno de momento lo podemos asumir.Este bizcocho lo he copiado de un blogwww.elgatogoloso.com Casi lo hice según la receta, simplemente le cambié la margarina por mantequilla y como tenía sal, pues no le añadí a la harina la sal. En cuanto a lo de dejar enfriar por completo antes de ponerle el glaseado, hagan caso, pues si lo ponemos en caliente, nos va a chupar el bizcocho el glaseado.


Ingredientes:188 g (1 1/2 tazas) de harina todo uso
160 g (3/4 de taza) de azúcar granulada
10 g (2 cditas.) de polvo de hornear (Royal)
1 pizca de sal
60 g (1/4 de taza) de margarina sin sal derretida
el jugo de una naranja (66 g aproximadamente)
la ralladura de una naranja (2 cdas. aproximadamente)
100 g de huevos (2 huevos)
1/2 taza de conchas de naranja confitadas
1/3 de taza de pistachos picados gruesamente Glaseado:
1/2 taza de azúcar glass
2 o 3 cdas. de jugo de naranja
1/4 de taza de pistachos finamente picados

Precalentar el horno a 180 grados centígrados. Engrasar y enharinar un molde rectangular de 9x17 cm.
En un recipiente cernir la harina con el polvo de hornear y la sal. Añadir el azúcar y mezclar hasta integrar bien, agregar las conchitas de naranja confitadas revolviendo para que se cubran completamente con la mezcla de harina (esto ayuda a que no se hundan en la mezcla).

En otro recipiente combinar el jugo de naranja, la margarina derretida y los huevos hasta integrar todo. Añadir la mezcla líquida a la de harina de un solo golpe. Revolver con una paleta de madera solo hasta combinas bien los ingredientes (¡solo combinar, no batir!) Añadir los pistachos picados toscamente y llenar con esta mezcla el molde.

Hornear por 50 ó 60 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro del bizcocho éste salga seco. Sacar del horno y dejar reposar por 10 minutos. Desmoldar y dejar enfriar por completo sobre una rejilla.

Para hacer el glaseado mezclar el azúcar glass con el jugo de naranja y revolver bien. Bañar con el glaseado el bizcocho y rociar los pistachos finamente picados. Dejar reposar hasta el día siguiente antes de consumir (queda mejor si se deja de un día para otro)